GRACIAS, MUJER



Tras caer la noche oscura
En silencio entró en su alcoba
Porque la luna le anunciaba
Que de soñar, era la hora.

Diciendo el nombre de su amada
Se despertó tan solo un momento
Porque aquella fría y gris madrugada
Como tantas veces tuvo un mal sueño.

Al oír su triste lamento
Ella, a su vera acudió
Y la preguntó sonriendo
¿Qué te ocurre mi amor?

Vida mía, abrázame fuerte
Él, le pidió por un momento
Necesito sentir nuevamente
El cálido calor de tu cuerpo.

Sobre su pecho dulcemente
Ella, volvió a ofrecerle cobijo
Acariciando su pelo suavemente
Él, de repente se quedó dormido.

Duérmete tranquilo vida mía
Decía su voz pacíficamente
Duérmete tranquilo amor mío
Que a tu vera, estaré siempre.

Dormido sobre sus brazos
Su miedo poco a poco desapareció
Y soñó con ella como siempre
Hasta que el nuevo día llegó.

Se despertó aquella mañana
Con una sonrisa en los labios
Y al mirar sus grandes ojos negros
Dulcemente la besó despacio.

¡Gracias mujer!, susurró al oído
Por estar siempre a mi vera
Por convertir este frío invierno
En una alegre y eterna primavera.

¡Gracias amor!, susurró al oído
Por ser mi refugio y consuelo
Porque cuando estoy contigo
Desaparecen todos mis miedos.

¡Gracias amor!, susurró al oído
Por ser caricia y deseo
Por ser esperanza, ilusión y guía
De este corazón soñador y sincero.

¡Gracias amor!, susurró al oído
Por ser entrega, locura y pasión
Por ser ese motivo de alegría
Que da vida a mi pequeño corazón.

¡Gracias amor!, susurró al oído
Por ser siempre mi dueña fiel
Por ser sencilla y buena
Por todo eso, ¡gracias mujer!

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