EL RINCÓN DEL VERSO


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ESTA LLORANDO LA MARISMA



Domingo de Pentecostés
Comienza el rosario de Almonte
Su corazón vivirá un año después
La ilusión que muy dentro esconde.

Tras su sencilla oración
El simpecado llega a la ermita
Tras la reja le espera la devoción
Que siente al contemplar su cara bonita.

Tras su sencilla oración
Impaciente espera la hora
La reja un año más saltó
Para llevar a su Pastora.

Era de madrugada todavía
Cuando salía de su templo
Para que la nueva luz del día
Dejara imborrables momentos.

Con la llegada del mediodía
El cielo poco a poco se nublaba
El sol, tímidamente se escondía
La marisma en silencio lloraba.

Lloraba su radiante cielo azul
Porque sabe que se va su lucero
Dejando solo ese bello rincón del sur
En los meses de otoño e invierno.

Está llorando la marisma
Porque se irá su Paloma
Pasarán nueve lunas para que sonría
Cuando regrese a su palomar, la señora.

La marisma espera impaciente
Despedir a su dueña y Pastora
Soñando que el tiempo nuevamente
Traiga esa añorada y mágica hora.

La marisma espera impaciente
Vendrá con la llegada de la primavera
Cuando vuelva vestida de Pastora
A su bonita y amada aldea.

VOLVERE



Ya quedan pocas horas
Para volver a pisar tú suelo
Para ver tu hermoso mar sereno
El radiante sol

Y el limpio y claro azul de tu cielo.
Volveré
Ese es mi deseo
Estar en la tierra que llevo en mí ser
En ese rincón que tanto quiero.

Volveré
Para estar siempre contigo
Porque no hay nada más bello
Que vivir en la tierra donde he nacido.

EL RUISEÑOR DE LA PUEBLA

La noticia me sorprendió
En un día sereno y gris
Mi corazón enmudeció
Aunque nunca le conocí.

Recordaba mi bonita niñez
Y aquellos dorados años 80
Cuando en este género me inicié
Como banda sonora sus letras.

Cuantas veces he cantado
Salinera o temas cofrades
Mi niña se ha enamorado
Tú no eres buena, lo sabes.

La virgen viene a mi casa
Y ese breve solo en Amapola
Hoy tu pueblo te llora
Sencillamente te extraña.

Cuantas veces guardé silencio
Escuchando su bonita voz
Como homenaje mis versos
Porque se fue EL RUISEÑOR.

RUISEÑOR DE LA PUEBLA
Hoy para y por ti escribo
Tu voz en mí se queda

Mi admirado Faustino.

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POR UN FLECHAZO

Se conocían solo de vista
Al vivir en el mismo barrio
Sin saber que un día llegaría
A suceder lo menos pensado.

Únicamente se saludaban
Si se cruzaban por la calle
Sin pensar que la vida les brindaba
Ese momento que no oculta nadie.

Poco a poco y en silencio
Se fue enamorando el corazón
Anhelando cada día el momento
Para tener esa primera ocasión.

En un día radiante de primavera
De nuevo volvieron a encontrarse
Mientras sus miradas claras y serenas
Fueron fiel testigo de aquel instante.

Aquel día sobró el saludo
Como hacían cada mañana
El sentimiento era más profundo
Y no necesitaron apenas palabras.

Aquel día sobró el saludo
Como hacían cada mañana
El corazón se sentía seguro
Y solo entregarse necesitaba.

Él quiso robarle un beso
Tras contemplar su mirada
Y ella no pudo ocultar el deseo
Que hacía tanto tiempo esperaba.

Se entregaron mutuamente
Como siempre habían deseado
Con esa bonita ilusión que se tiene
Cuando se suele dar el primer paso.

Se entregaron mutuamente
Decidiendo así unir sus vidas
Para compartir sencillamente
Sueños, emociones y alegrías.

Como testigo de aquella unión
Intercambiaron dos alianzas
Como señal de su sincero amor
Y de su hermosa y plena confianza.

Así pasaron largos años
Dando lo mejor que tenían
Celebrando el día señalado
Cada vez que octubre nacía.

Solían hacerlo con una velada
Tan romántica como esa época
Acompañados por una cálida hoguera
Hasta llegar al filo de la madrugada.

Solían hacerlo con una velada
Renovando la promesa de antaño
Aquel día quisieron fuera más señalada
Porque de amor cumplieron cincuenta años.

Solían hacerlo con una velada
Renovando la promesa de antaño
Sin olvidar que por entero se entregaban

Gracias a un bonito y pequeño flechazo.

COSTUMBRES DE ANTAÑO


Rocío, se llama una aldea
Coronada por el azul del cielo
De suaves pisadas y blancas arenas
Y rumores a plegarias que deja el viento.

Rocío, se llama una aldea
Nombre de la Pastora divina
Rocío, señora, madre y Reina
De un bello rincón, la marisma.

Rocío, se llama una aldea
Cobijo para un corazón peregrino
Consuelo y esperanza del que espera
Tras un duro, largo y anhelado camino.

Rocío, se llama una aldea
Donde viven potros marismeños
Donde el alba, en primavera
Espera al tamboril y al cohetero.

Rocío, se llama una aldea
Donde unos ojos lloran de emoción
Ofreciendo en silencio ante la reja
Una breve, humilde y sincera oración.

Rocío, se llama una aldea
Donde se enmudece el alma
Esa mañana de mayo al verla
Y el corazón anhela llevarla.

Son costumbres de antaño
Que algunos parecen olvidar
Son tradiciones que sin embargo
Se deberían de respetar.

Deberían de respetar la naturaleza
Y el sentimiento de un pueblo entero
Deberían tener un poco más de delicadeza
Y no convertir algo tan bello en un estercolero.

NO ME DEJES DE LA MANO

Después de dos meses y medio
Hoy, he vuelto a San Lorenzo
Sencillamente, con el único deseo
De rezar otra vez en silencio.

He rezado en silencio
Sin apenas mediar palabra
Porque durante este tiempo
Mi corazón te añoraba.

Mi corazón añoraba volver
Aunque fuera un instante
Añoraba ese sereno atardecer
Pero...ahora no es como antes.

No quisiera perder esa costumbre
Aunque todo haya cambiado
Contemplando tu mirada supe
Que siempre volveré a tu lado.

He pedido lo mismo de siempre
Mucha salud, esperanza y alegría
Otra vez entré a rezar solo por verte
Porque tú, eres mi fe, consuelo y guía.

Por eso, de nuevo solo te pido
Que no me dejes de la mano
Al marcharme se escapó un suspiro

Padre y Señor del pueblo sevillano.

EJEMPLO DE HERMANDAD

Se fue sin apenas palabras
Una serena noche de verano
Ocurrió durante su juventud dorada
Con la ilusión que la vida le había dado.

Se fue sin apenas palabras
Con esa sencillez y bondad
Y esa alegría que siempre llevaba
Como orgullo de su bonita ciudad.

No ha podido conocer
Lo que el futuro le aguardaba
La Giralda guarda silencio por él
Sin echar al viento sus campanas.

Por el rincón de sus sueños
Ha pasado un gran gentío
Con mucha tristeza y respeto
Por él, hoy todos se han unido.

Por el rincón de sus sueños
Ha pasado un gran gentío
Con mucha tristeza y respeto
Sin pretender echarle en olvido.

En el rincón de su ilusión
Para decir adiós solo queda
El sentimiento de una gran afición
Que dejó numerosas flores y velas.

En su última despedida
Tras su nombre, un aplauso sonó
Porque otra vez así, lo quiso la vida
Y la gente que tanto le acompañó.

Hoy, en Sevilla se ha vivido
Un día de sencillez y amistad
Para ello, todos se han unido
Dejando a un lado esa gran rivalidad.

Hoy, en Sevilla se ha vivido
Un día de sencillez y sinceridad
Para ello, todos se han unido
Dando un bonito “ejemplo de hermandad”.



UN CORAZÓN INQUIETO


Vivían una relación muy hermosa 
Aunque no llevaban demasiado tiempo
Comenzó como una amistad maravillosa
A pesar de haber tenido varios impedimentos.

Sentían que se querían con locura 
Habían dejado atrás todo lo sucedido
Entregándose solo comprensión y dulzura
Además de aquel breve pero sincero cariño.

Estaban comenzando a vivir 
Un breve pero bonito noviazgo
Ilusionados por volver a sentir
Sentimientos que nadie había borrado.

Un breve pero bonito noviazgo 
Sin ocultar esa gran fidelidad
Eran dos corazones enamorados
Derrochando momentos de felicidad.

Se entregaban mutuamente 
Compartiendo gratos momentos
Pero tras una bella noche de repente
El alba les trajo un poco de desconsuelo.

Aquel radiante día de verano 
Era para ella un día de fiesta
Pero sin querer tomó su mano
Y vio su mirada llena de tristeza.

Tenía que viajar esa mañana 
A su hogar para ver a su familia
Pero sinceramente le preocupaba
Que él, no tuviera esa misma alegría.

¿Qué te ocurre amor mío? 
Preguntó sin soltar su mano
Despacio él le contó el motivo
Sin saber cómo podría solucionarlo.

Respondió que estaba molesto 
Como tantas veces había pasado
Comprendió que estaba enfermo
Pidiéndole que se quedara a su lado.

Después de su breve petición 
Entendió que debería marchar
Y ella nuevamente le prometió
Que no tardaría en mucho regresar.

¡Te echaré de menos! 
Presintiendo su larga soledad
Le dijeron sus serenos ojos negros
Sin mediar palabra, una vez más.

Le entregó un cálido beso 
Antes de su corta despedida
Mientras suplicaba en silencio
¡Amor, no te marches todavía!

Pero tenía el tiempo justo 
El reloj marcaba la hora
Sabiendo que estaba a gusto
Esta vez debería irse sola.

Viajó atenta pero pensativa 
Por no poderle tener cerca
Disfrutó aquel día con su familia
Pero larga se le hacía la espera.

Durante su ausencia él recibió 
De ella, un par de cortas llamadas
Se alegraba al oír su dulce voz
Sintiendo aún que la extrañaba.

Caía la tarde en su alcoba 
Sintiéndose un poco inquieto
Mientras la luna blanca y hermosa
Acompañaba su pensamiento.

Pensaba en ese pelo negro 
Tras ofrecerle una caricia
Mientras sus serenos ojos negros
Decían de nuevo que la querían.

Pensaba en sus dulces labios 
En esa piel sedosa y morena
Mientras la acariciaba despacio
Susurrando no te vayas de mi vera.

Le pareció estar soñando 
Cuando sintió otra vez la puerta
Produciéndose el instante anhelado
Cuando ella llegó despacio a su vera.

Ya estaban juntos de nuevo 
Tras un largo y pesado camino
Su corazón se alegró sin quererlo
Tras recibir sus cuidados y mimos.