EL RINCÓN DEL VERSO


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CORAZÓN

Corazón, a ti que guardas
Recuerdos y buenos momentos
A ti, que con pocas palabras
Expresas todo lo que siento.

Corazón, a ti que tienes
La misma ilusión cada día
A ti, que vives cada mañana
Con esperanza y alegría.

Corazón, a ti que llevas
Muy dentro a Andalucía
A ti, que has aprendido
A sentir la poesía.

Corazón, a ti que sueñas
Hacer algún día el camino
Llegar a su altar para rezarle
A la Pastora y al Pastorcito Divino.

Corazón, a ti que sueñas
Con el amor y su llegada
Que te digan te quiero
Tan solo con la mirada.



ARTE Y BELLEZA

Mirando mis últimos poemas
Se despertó muy dentro del alma
El recuerdo de la pasada primavera
Guardando una vivencia muy grata.

Era una radiante mañana
Del pasado mes de abril
Bajo tu sereno cielo paseaba
A la orilla del Guadalquivir.

Llegué junto a la portada
Llena de luz y colorido
Y sin querer me adentraba
En un mundo desconocido.

Vi montar a la grupa
A un jinete con su gitana
Escuchando tu bella música
Una alegre canción tarareaba.

Que hermoso fue vivir
Aquella mañana de feria
En Sevilla el mes de abril
Solo significa “arte y belleza”.





UNA NANA PARA ABRIL

Nació una noche de feria
Bajo el sereno cielo de Sevilla
Una bonita madrugada abrileña
Entre un brindis de manzanilla.

Aquella noche de feria
Sonó una copla por sevillanas
Siendo para ella bajo las estrellas
Una breve pero bonita nana.

Sin duda, fue para su madre
Un bello regalo de primavera
Ella, solo soñaba con enseñarle
Sencillamente, a amar a su tierra.

Cuando creciera le contaría
El mágico instante de su nacimiento
Una noche que nunca olvidaría
Llena de ilusión, alegría y sentimiento.

Cuando creciera le hablaría
De sus entrañables tradiciones
Al pasear de la mano la llevaría
A conocer esos legendarios rincones.

Le hablaría de triana y San Lorenzo
De Santa Cruz, San Román y el Alcázar
De aromas a cera, azahar e incienso
Que la suave brisa siempre derrama.
  
Le diría que la Giralda
Por ella, siempre velaría
Mientras sus dulces campanas
Con una copla la envolverían.

Le diría que su río
A veces, parece un espejo
Galán de arte y señorío
Guardián de un montón de secretos.

Creció sana y feliz
Bajo la atenta mirada de su madre
Siendo una chiquilla empezó a sentir
Ese profundo amor, que quiso incularle.

Con tan solo veinte primaveras
Se enamoró por primera vez
De una mirada clara y serena
Y entonces, comenzó a comprender.

Comenzó a comprender, todo
Lo que Sevilla significaba
Porque su corazón se llenó de gozo
Únicamente, con poder contemplarla.

Amaba tanto a su tierra
Que viviría bajo su cielo
Aunque a sus treinta primaveras
No había encontrado el amor verdadero.

Soñaba con encontrarlo algún día
Durante una hermosa primavera
De corazón, ella se entregaría
Igual que ama a su tierra.

Le enseñaría a sus hijos
Todo lo que ella, aprendió
Buscando bajo su cielo el cobijo
Que Sevilla siempre le dio

Cada nueva primavera recuerda
Con alegría, que abril fue su cuna
Sencillamente, ella se llama Eva
Mujer llena de bondad y dulzura.

Cada nueva primavera recuerda
Con alegría, que abril fue su cuna
Le contaron que fue en primavera
Bajo un radiante rayo de luna.

Una nana para abril”
Así se llama este poema
Eva, hoy escribí para ti
Por ser una persona muy buena.

Una nana para abril”
Es una sincera felicitación
Solo podría decir
Lo hago de corazón.

Que te guste como siempre
Es mi mayor deseo
Podría decir, sencillamente
Eva María, te quiero.


COSTUMBRES

Tuve la suerte de nacer
En esta bella tierra andaluza
Y desde muy joven me acostumbré
A sentirla a través de su música.

Me acostumbré a escuchar
En silencio bellos poemas
Y ahora no podría cambiar
Esos momentos, por mucho que quiera.

Me acostumbré a escuchar
En silencio hermosas canciones
Y ahora no podría cambiar
Esos momentos, llenos de ilusiones.

Me acostumbré a sentir
Tus hermosas tradiciones
Y aunque me encuentre lejos de ti
En mis labios siempre llevo tu nombre.

Me acostumbre tierra mía
A contemplar el azul de tu cielo
A despertar siempre con alegría
Porque eres un profundo sentimiento.

Me acostumbre tierra mía
A contemplar el sol radiante
La clara luz del día
Y la belleza de tus calles.

Me acostumbre tierra mía
A contemplar tus mares serenos
La blancura de tus salinas
Y al anochecer tus bellos luceros.

Me acostumbre tierra mía
A contemplar tu bello atardecer
Y esa blanca luna que brilla
Cuando empieza a oscurecer.

Me dejaste prendida muy dentro
La bondad y sencillez de tu gente
Y un profundo y sincero sentimiento
Que me dice: nunca dejaré de quererte.



EL DON DE ENSEÑAR

Le conocí en Sevilla
Una tarde de primavera
Me pareció una persona sencilla
Que ama las cosas de su tierra.

Durante aquel tiempo
Aprendí muchas cosas útiles
Aunque algunas comprendo
De hacerlas, no tengo costumbre.

Aquel breve espacio terminó
Sin saber, lo que sucedería
Tras dos años la vida nos brindó
Una oportunidad nueva pero distinta.

Nos veíamos casi a diario
En aquel lugar de formación
Desde entonces pasaron cinco años.
Sin embargo el contacto no se perdió.

Me ha servido ese contacto
Para alguna que otra consulta
Fue con la última sin imaginarlo
Cuando recibí una invitación como ninguna.

Recordé con gran alegría
Aquella primera experiencia
Sentí que por intentarlo nada perdía
Aunque poco sé habría cosas nuevas.

Recibí sus ánimos para volver
A ser nuevamente su alumna
Por eso, solo diría, me ilusioné
Al ser una persona con fortuna.

Recibí sus ánimos para volver
A ser nuevamente su alumna
Hoy diría siempre es un placer
Pero sé que lo bueno poco dura.

La vida quiso brindarme
Otra vez una grata ocasión
Mediante mis versos quiero darle
Mi agradecimiento de corazón.

Mi más sincero agradecimiento
Por ser además de profesor, amigo
Valoro como entonces esos momentos
Y todos los ánimos y consejos recibidos.

Todos los ánimos y consejos recibidos
Que difícilmente se podrán olvidar
Porque para ello, no existen motivos
Tan solo una hermosa realidad.

Espero en un día no muy lejano
Cumplir el deseo que ambos sabemos
Seguramente tendré en este verano
Para lograrlo, algún que otro hueco.

Sabes que me llevará un tiempo
Pero...cuando suceda lo sabrás
Por ahora, recibe un abrazo sincero
De una poeta que, “te quiere de verdad”.

Para despedirme solo pondría
“Que no cambies esa forma de ser”
Y la bondad que te dio la vida
“Mi entrañable maestro Javier”.